Cómetelos, Baltar, cómetelos

| XOSÉ CARLOS CANEIRO |

OURENSE

BOLEROS A LA LUZ DE LA URNA

13 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

MENOS MAL que Baltar alegra el patio. Oh virrei meu virrei, sen ti isto resulta tan anodino, tan estéril, que eu vou reclamar que te clonen, que te repitan. Sen ti esta provincia é Arizona, un páramo de Comala, unha caravana sen oasis no recanto do horizonte. Baltar se pone colorao cuando mitinea. As palabras sáenlle dos intestinos, encéndese, propágase, difumínase como unha onda expansiva entre os ollos do público embelesado. O meu virrei é un hipnotizador, un Toni Kamo da política, un Uri Geller que dobra palancas diante dos opositores, esos del Bloque y del Pepé, que no tienen . Qué gran declaración, queridísimo Xosé Luís. Aí queda iso. Cando todos andan de abrazo en abrazo e de risa en risa, tú, a lo tuyo, a poner a cada cual en su sitio y a ganar votos, que en ese oficio eres el más mejor. Con garbo, con salero, con esa gracia que Dios puso en tus ojuelos de Aladino, de genio, de lámpara maravillosa que dice la verdad incluso cuando miente. Mi admiración por ti, lo sabes, es profunda. Pero me preocupas, virrey. Cando te vexo encendido, colorao colorao, penso que calquera día van saír petardos da túa boca. Que vas aniquilar aos que escoitan esa voz rocosa, afónica, de intestino. Cúidateme, virrey, que sin ti esto tiene menos gracia que Los Morancos. O que el Touriño, un Zapatero crecidito. O que el Palmou, que asusta cuando se ríe con cara de diablillo juguetón. Espero, oh virrei meu virrei, que sigas golpe a golpe camiñando por esta tediosa campaña. Porque sólo tú me alegras, sólo tú señor, sólo tú altísimo presidente. Cómetelos, Baltar, cómetelos.