Mordaza

ANTONIO NESPEREIRA

OURENSE

CORREN malos tiempos para la libertad de expresión. La Justicia retira la mordaza a un concejal después de un año enmudecido por un capricho administravivo, que no por imperativo legal. Un funcionario de ecuanimidad dudosa y un ex compañero curtido en mil apaños lo hicieron posible. Ahora, una sentencia restituye unos derechos que ya no podrá ejercer. Triste que después de 16 años como edil, Manuel Salgueiro se tenga que conformar a última hora con una victoria moral.