DIAGONAL | O |
06 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.AUNQUE EL cañonazo de salida para la campaña electoral no se dará hasta el miércoles, a medianoche, cuando los candidatos y sus mariachis monten el numerito de la pegada de carteles, que para algunos será una ocasión única para demostrar su manejo de la escoba, casi como si fuera un peine para bigotes y barbas, acumulamos meses de dura refriega. Todo, o casi, acaba convertido en arma electoral. Que un par de alcaldes de O Ribeiro se enfrenten, verbigracia, al engorro de verse ante el juez por un asunto en su día conflictivo, resulta especialmente incómodo en este momento, sobre todo si se evalúa el impacto informativo y la posibilidad de una sentencia desfavorable. Conseguir un aplazamiento, aunque corto, para que el juez estudie si el caso es competencia del Tribunal Superior de Galicia, habrá sido un alivio para los afectados, pero será un arma arrojadiza, como otras muchas cosas: unas, porque sí; otras, porque alguien intentará sacar tajada. Todo, durante los próximos días, será electoral; o electoralista. Desde la publicación del plan de urbanismo, o las obras en las aceras, hasta la profusión de sonrisas profidén. Paciencia, pues. Y que pase pronto.