A medida

ANTONIO NESPEREIRA

OURENSE

HA TENIDO que ir varias veces al sastre. Coserle la basta, recoger los bajos, corregir la pechera, hilbanar. Ya está. El traje está zurcido y listo para estrenar. Manuel Cabezas, hombre que sucumbe a los encantos del buen paño, está preparado para lucirlo en la próxima campaña electoral. De un sastre como Alberto Núñez no se podría esperar menos que un diseño a medida. No como Cuiña, que más bien se portó con el urbanismo local como una modistilla.