Debates hurtados

ANTONIO L. VALLEJO

OURENSE

TEMAS DEL PAÍS | O |

01 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

CONVOCADAS formalmente las municipales, parecen suspendidos todos los debates que no giran en torno a Irak. Es lógico, porque la inmensa mayoría ciudadana rechaza esa indecente agresión armada. Y sin embargo pasan como de puntillas asuntos que condicionarán la vida de Ourense durante veinte años, como el Plan de Ordenación Municipal; las migajas del Plan Galicia para la provincia, que seguramente se reducirán más al fallar las ayudas europeas para superar la crisis del Prestige en justo pago al apoyo del gobierno a la guerra; o se aplaza sin debate el catálogo de puestos de trabajo en la Diputación, fundamental para una política de empleo público sospechosa de prácticas nepóticas. Es como si la oposición entendiera que con la guerra queda eximida de presentar alternativas a la gestión concreta del PP en el ámbito local. Y como si los populares confiaran en que, entre los pacíficos ciudadanos que los censuran, siempre habrá algún descerebrado que tire huevos a su sede y así poder presentarse ante los electores sin rendir cuentas, como víctimas de una oscura conspiración. Judeo masónica, por supuesto.