?esde que el 14 de marzo del año 2002 el Concello de Ourense aprobó inicialmente el nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), muchos han sido los avatares sufridos hasta la fecha. El equipo redactor entregó ayer toda la documentación en el Ayuntamiento cerrando así casi un año de ajustes y cambios. El alcalde, Manuel Cabezas espera con ansiedad los informes técnicos para poder aprobar el PXOM antes de las elecciones municipales del 25 de mayo. Algunas claves podrían entender mejor lo que ha ocurrido hasta la fecha. ¿Por qué se ha retrasado tanto la aprobación del Plan de Urbanismo? El equipo redactor del documento ha modificando parte de su contenido con el fin de adaptarlo a la nueva Lei do Solo de Galicia que entró en vigor a comienzos de este año. Paralelamente, se han efectuado correcciones puntuales sobre el diseño de algunas zonas de la ciudad que habían sido incluidas en la primera propuesta. ¿Por qué quiere el gobierno municipal aprobarlo antes de las elecciones? Por dos razones fundamentales. La primera, porque el mes de abril concluye el plazo de un año de suspensión de licencias que marca la ley mientras el planeamiento está en fase de revisión. En estos momentos el Concello no permite edificar en aquellas zonas cuya calificación urbanística pueda modificarse. Y la segunda es de naturaleza política. El Partido Popular, y personalmente el alcalde, pretenden evitar que un posible debate sobre el Plan coincida con la campaña electoral. Además, Manuel Cabezas afirma tener el compromiso del presidente de la Xunta, Manuel Fraga para que el documento pueda entrar en vigor antes de mayo. ¿Cuáles son las modificaciones que se han introducido? Fundamentalmente las que se derivan de la aplicación de la nueva Lei do Solo. Pero, sobre todo, porque el nuevo marco legal incrementa el volumen de edificabilidad que existe en estos momentos. El Plan de Urbanismo vigente, que data de 1986 permite un coeficiente del 0,82. Es decir, por cada 10.000 metros cuadrados de terreno se permiten construir 8.250. Ahora, ese indicador se incrementa hasta autorizar 15.000 metros cuadrados de construcción residencial y comercial por cada 10.000 metros cuadrados. Es decir, ese volumen se distribuye fundamentalmente en altura. Además, las posibilidades de edificación en el perímetro rural también se modifican, por lo que el nuevo PXOM ha tenido que incluirlas ahora. ¿Qué ha ocurrido con las alegaciones que fueron presentadas después de la aprobación inicial? Se estima que se presentaron del orden de las 3.000 reclamaciones al documento inicial, tanto por parte de particulares como de colectivos vecinales o sectores profesionales implicados. Por el momento se desconoce cuáles han sido atendidas y cuáles serán desestimadas. Tampoco se conoce si los afectados tendrán contestación individual a cada una de sus peticiones. ¿Qué trámites quedan hasta la entrada en vigor del nuevo Plan? Una vez recibido ya en el Concello, serán los técnicos municipales los que tendrán que informarlo. Además, tendrán que adjuntarse los informes del interventor y del secretario. Éste último es clave. Si de su escrito se desprendiese la opinión de que las modificaciones introducidas entre el primer documento y el actual son sustanciales, podrá plantear la necesidad de volver a exponerlo al público y permitir a los ciudadanos que vuelvan a presentar nuevas alegaciones. Es conocido el escaso entendimiento de este técnico con el alcalde y resto del grupo de gobierno. ¿Qué contactos políticos se están produciendo en el Concello para aprobar el Plan? El grupo de gobierno del Partido Popular tiene mayoría absoluta. Por lo tanto con sus votos sería suficiente para sacarlo adelante. Sin embargo, Manuel Cabezas pretende obtener más respaldo de la corporación. Conocida la intención del BNG de votar en contra, personas afines al alcalde intentan buscar apoyos entre el grupo de Troitiño (GMS) y los concejales escindidos del PSOE, caso de Manuel Salgueiro. Es posible que Troitiño imponga a su grupo la abstención y Manuel Salgueiro votará en contra. Se supone que hará lo mismo Carmen Refojo, antigua concejala del Grupo Municipal Socialista. ¿Qué licencias están suspendidas en estos momentos? Casi todas. Desde el mes de abril del pasado año, tras la aprobación inicial del PXOM, el concello decidió suspender las licencias en todas las zonas que pudiesen estar afectadas por el nuevo planeamiento. El plazo acaba nuevamente en abril. Por lo tanto, si en esa fecha no está aprobado el Plan podría generarse un problema al ser improrrogable el plazo de suspensión. ¿Qué negociaciones hubo mientras se redactó el documento? No es ningún secreto en medios políticos y en el sector de la construcción que se produjeron múltiples reuniones antes de la aprobación inicial y hasta hace unas semanas. Algunas empresas pactaron con el equipo redactor y el Concello el desarrollo de algunas unidades de actuación urbanística, fundamentalmente su calificación y edificabilidad. ¿Cómo se gestionará después de su aprobación y cómo incidirá en el precio de la vivienda? Lo más probable es que se tenga que crear una Gerencia de Urbanismo para desarrollarlo en todas sus fases. En cuanto al precio de los pisos, los expertos intuyen una congelación de su coste ya que el nuevo planeamiento pone en el mercado para los próximos años un total de 1,5 millones de metros cuadrados de suelo urbanizable.