El Inorde da por perdida la inversión en el centro de ocio anunciado para la capital

Antonio Nespereira OURENSE

OURENSE

MIGUEL VILLAR

Baltar mantendrá los próximos días un encuentro con los inversores cuya identidad se mantiene en secreto La normativa comercial de la Xunta impide su implantación en San Cibrao

21 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?an sólo el presidente de la Diputación, José Luis Baltar mantiene ciertas esperanzas de que el centro de ocio que el Insituto Ourensano de Desarrollo Económico (Inorde) apadrinó en la capital pueda cuajar. Un mes después de que el presidente de este organismo que depende del ente provincial, Antonio Mouriño, anunciase que un grupo inversor estaba dispuesto a levantar un equipamiento de ocio en el entorno de la ciudad, el proyecto se desvanece. Únicamente ha trascendido que en próximos días Baltar recibirá en su despacho a este grupo inversor del que se desconoce a quién representa. De lo único que se informa es que se trata de una fundación radicada en Madrid y que tiene deseos de invertir en la capital. La iniciativa mantiene las mismas dudas generadas desde el momento en el que se anunció. Y más cuando ya se ha descartado la opción de construir el centro en unos terrenos que se asientan en el Concello de San Cibrao, propiedad de unos particulares con los que unos intermediarios habían hablado para adqurirlos. Los dueños de ese solar, de más de 40.000 metros cuadrados, confirmaron a La Voz que nunca más han vuelto a saber de sus intenciones de compra.Tampoco había cristalizado la intención de plasmar este proyecto en el concello de Barbadás. En este caso porque su alcalde, José Manuel Freire Couto, del PP, había desconfiado de las fórmulas de inversión propuestas. Pese a que en aquella reunión participaban responsables del Inorde, el alcalde decidió mantenerse al margen de la operación.Pero la poca fe en el proyecto acabó por ser más patente cuando se conocieron las limitaciones administrativas que existen para la construcción de superficies comerciales. La Xunta no autoriza instalaciones del tamaño previsto (unos 10.000 metros) en localidades que no superen los 50.000 habitantes. Como quiera que ese volumen de población no lo tiene San Cibrao, los promotores del proyecto abandonaron esa posibilidad. La alternativa del término municipal de Ourense tampoco parece cuajar, sobre todo por la escasa disponibilidad de superficie para acoger a un centro de esas características y los precios del suelo en la capital. Además, coincide con la revisión del Plan Xeral de Ordenación Municipal. En este sentido, fuentes del concello afirmaron desconocer la existencia de algún proyecto de esta modalidad, ni siquiera si hay algún grupo empresarial interesado en desarrollarlo en el futuro.