Atropellado y acusado

Pepe Seoane OURENSE

OURENSE

Un vecino de Verín acaba ante el juez como imputado por conducir ebrio y sin permiso tras quedar sin gasolina en su coche, apearse y ser arrollado por otro vehículo

14 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El día 26 de agosto del 2001 no fue para Isaac Q. D. el mejor día de su vida. No sólo fue atropellado y precisó asistencia quirúrgica para curar las heridas sufridas en una pierna, sino que, con posterioridad al accidente, le cayó encima una imputación fiscal como acusado de dos supuestas infracciones penales. La condición de víctima y herido no resultó suficiente para evitarla: una cosa es la caridad y otra, la legalidad. Se enfrenta a dos acusaciones, por un delito contra la seguridad del tráfico y otro por quebrantamiento de condena. El primero de ellos, por conducir borracho, de acuerdo con la interpretación del ministerio fiscal; el segundo, porque una sentencia firme lo privaba del derecho a conducir hasta noviembre del pasado año. El suceso que da origen a esta situación se produjo sobre las diez de la noche del día 26 de agosto de 2001. El acusado, que aquel día conducía un Ford Fiesta de su propiedad, matrícula C-5648-Y, se quedó sin gasolina en la carretera de Verín a Laza, en el término municipal de Verín. Se apeó del turismo y cuando caminaba por la misma carretera local, la formalmente denominada OR-113, fue atropellado por otro turismo, que circulaba correctamente por la calzada. El peatón, no. Presentaba Isaac, según los testimonios incorporados a las actuaciones, los clásicos signos de la embriaguez: rostro congestionado, halitosis alcohólica, hablar pastosa e inconexión en sus expresiones. De libro. Fue trasladado al hospital de Verín por efectivos de Protección Civil. Y allí recibió la asistencia que su caso necesitaba. Antecedentes Un año y cinco meses después, el asunto ya sólo está pendiente de sentencia. El implicado, con antecedentes por incidentes similares, no llegó a comparecer ayer en la vista oral de este caso, celebrada en la sede de los juzgados de Verín. Poco podía añadir. Su letrado, no obstante esta ausencia, hizo lo que estaba en sus manos. Por un lado, pidió la absolución de Isaac por el delito contra la seguridad del tráfico, pues, según resaltó, no existe más prueba del supuesto exceso en la ingestión de alcohol que los testimonios indirectos, sin que se le hubiera hecho el test de alcoholemia en el mismo lugar, ni tampoco un análisis de sangre, pese a ser trasladado al hospital. Admitió, sin embargo, el quebrantamiento de condena, pues, efectivamente, el acusado conducía pese a tener retirado el permiso. Multas El fiscal, sea como fuere, solicitó ayer ocho meses de multa, a razón de 12 euros diarios, y la privación del permiso de conducir durante cuatro años, por el primer delito contra la seguridad del tráfico. Por el quebrantamiento de condena, la pena solicitada por el representación del ministerio público es de 18 meses de multa, con una cuota diaria de 12 euros. El juez dirá.