Seleccionada por una de las escuelas de danza contemporánea más importantes del mundo, esta ourensana de 23 años prepara su salto a los escenarios
03 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Licenciada en INEF, con toda una vida dedicada a la gimnasia rítmica y un futuro prometedor en el mundo de la danza contemporánea. La London Contemporary Dance School la tiene entre sus filas, seleccionada entre treinta aspirantes de todo el país. -¿Cómo aparece en su vida la opción de ir a una compañía londinense? -Mi compañero de danza y yo nos enteramos en INEF de una audición de la escuela londinense en Bilbao. Fuimos para probar, sin apenas ensayar la coreografía y nos seleccionaron a ambos durante un año. Se trata de un certificado que equivale más o menos a un posgrado universitario. -En España, parece que la danza contemporánea no ha terminado de arrancar, ¿no cree? -Sí, es cierto. En España sólo hay posibilidad de realizar la carrera de danza clásica. Para la contemporánea hay compañías pero no academias. Es que se trata de una disciplina demasiado reciente en la que vale casi todo, adopta las últimas tendencias y todavía no está institucionalizada su enseñanza. -Explíqueme cómo una ex gimnasta, licenciada en INEF, termina dedicándose a la danza. -Para mí, la danza es una forma de expresión y comunicación. Cualquier tema de la sociedad puede ser expresado mediante una coreografía, y creo que se transmite más sentimiento bailando que con el deporte, que es más milimetrado. Como docente, me llena más enseñar a bailar que dar clases de gimnasia. -¿Qué proyectos tiene después de Londres? -Mi gran deseo, aunque crea utópico, sería entrar a formar parte de una compañía. Pero lo de impartir clases de danza también es algo que me apasiona.