Una tarde celta de verano

Lola Airas redac.ourense@lavoz.es

OURENSE

SANTI M. AMIL

Castro Caldelas y Xunqueira de Ambía fueron ayer focos de atención con sus fiestas Celta y Castrexa respectivamente, que llenaron de vida e historia sus calles.

27 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Llegada de Tanitaco La diosa y ninfa de las aguas apareció ante la colegiata de Ambía, paseada sobre un carro adornado con flores silvestres. Fue saludada e invocada por todos los clanes celtas allí congregados. Para ella hubo una oración y las danzas de las ofrendas, de las flores, la de los guerreros y la infantil. Todo a ritmo de cuerno y tambor. También intervino un coro para honrar a la diosa. La procedencia de los clanes Los había de Xunqueira, de Ourense, Cartagena, Inglaterra, Bretoña (Lugo), Mos (Pontevedra), Xinzo y Narón (A Coruña). Todos con sus vestimentas y armas. Rumbo al Arnoia Hechas las honras a Tanitaco, la comitiva se desplazó a la ribera del Arnoia para seguir la fiesta con juegos, cena y más invocaciones. Todo a ritmo de gaita por las calles. El rey de las tribus de Caldelas Fue disputado su nombramiento por los druidas de cada clan pero el cargo recayó en Aec Ruab o Lume Roxa. Aceptó la espada y se declaró esposo de la tierra madre. Todos los clanes fueron recibidos en el castillo donde en honor del rey danzaron los integrantes del clan del albergue Os Biocos, que lo hicieron en espiral alrededor del estandarte en el patio de armas en bello espectáculo. Luego hubo juegos de cuerda, olas y cinco bodas celtas además de cena, antorchas y un festival folk.