El certamen internacional se centra hoy en juegos y «La mujer invisible» de L'Om Imprebis Ribadavia se afianza cada día que pasa como la capitalidad teatral de Galicia. Nadie lo ponía en duda, pero el maratón que se vive en la villa desde el pasado viernes lo demuestra. La apuesta de su director, Rubén García, por las obras y autores contemporáneos ha puesto a prueba a un público, que acostumbrado desde hace años al teatro, no sólo ha superado el reto sino que acepta todas las propuestas por muy rompedoras o novedosas que éstas sean. Y es que, está claro, para teatro, del bueno, Ribadavia.
21 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La Mostra Internacional de Tetaro de Ribadavia llega hoy a su ecuador con la puesta en escena de dos estrenos en Galicia - Gargot de Joc y La mujer invisible - y la actuación de Riki López, un cantahumorista llegado de las Baleares. Atrás queda ya la inauguración, la confirmación del apoyo del Ministerio de Cultura, los estrenos absolutos de Malicia y Amadís de Algures y los ojos alucinados de los más pequeños dentro del Teatrobús de Rayuela. Rubén García se muestra especialmente satisfecho y orgulloso de estos primeros días de andadura de un certamen que se consolida, una vez más, como un auténtico referente en el mundo teatral. Lo demuestra el interés despertado entre los profesionales del teatro, cada vez con mayor presencia ya que este año están asistiendo programadores del País Vasco, Castilla La Mancha o el esfuerzo del responsable del Teatro Bergidum de Ponferrada que dejó sus vacaciones en Ribadeo para acercarse a Ribadavia, en autobús, y disfrutar de la Mostra Internacional. Rubén García, reconoce que a la hora de dedicar el certamen al teatro contemporáneo «arriesguei e aínda que esperaba que funcionara o público está respondendo de maravilla. O pobo de Ribadavia está acostumado ó teatro e acepta tódalas propostas». Ayer el maravilloso montaje de de Sinsentidos de los vallisoletanos Rayuela volvió a dejar boquiabiertos a los más pequeños mientras la iglesia de la Magdalena se transformó en escenario de otro estreno absoluto. El de los gallegos Artello alla Scala 1:5, con la obra Amadís de Algures, que transportó a los presentes a épocas de princesas, Oriana, y caballeros, Amadís. La animación por las calles fue asumida por Dirty Fred en dos ocasiones y la sorpresa de la jornada corrió a cargo de los andaluces Los Ulen, con Bar de Lágrimas, un espectáculo ácido de la sociedad actual.