El escrito firmado por los profesores debería hacer reflexionar a los padres sobre cómo la señora presidenta ha podido permitir no sólo que fuera un minusválido el que recogiera las firmas, sino que además en él se calificara a mi hijo de forma tan peyorativa, diciendo que es agresivo y se autolesiona. No sabía que los profesionales eran tan cualificados, o será que siendo conocedores de las agresiones de las que ha sido objeto mi hijo en el centro, quieren ahora justificarlas diciendo que se autolesiona. En este sentido les recuerdo un tirón de orejas que le hizo el profesor José Luis a mi hijo y por el que hubo que darle dos puntos de sutura. Tampoco sabía que todos los firmantes puedan opinar de esta forma cuando solamente Socorro López , Criselda Fernández, Ana González y José Enrique Domínguez, han tenido alguna relación con mi hijo. Además de los anteriores, firman la relación los cuatro monitores que realizan el turno de noche, cuando a las seis de la tarde mi hijo se viene para su casa. El que realiza su jornada en la finca de Coles, Jesús Sansegundo Pérez, ni siquiera come en el centro, no lo conoce. El carpintero José Morales, tampoco. Las dos monitoras que realizan su jornada laboral en fin de semana no lo conocen.¡Que maldad! Señora Maruxa, espero que esto tenga una respuesta en defensa de mi hijo como minusválido del centro que preside. Ya lo dice el artículo 17 de nuestros estatutos, que no se debe defender a la persona con retraso mental. ¿Puede haber algo más negativo? Se de su interés por defender al trabajador, pues gracias a ellos usted está ahí. Los padres no la queríamos. A los firmantes debo decirles que están en un centro de minusválidos psíquicos no en la Universidad. A mi hijo hay que echarlo porque se está más a gusto sin él. No se le puede tener sentado todo el día. Yo como madre voy a luchar por él. Mejor para nosotros sería que no necesitase de vosotros, pero lo siento, el que no esté dispuesto a cuidarlo, que busque otro rabajo. Yo creía que era un trabajo bueno cuando la presidenta anterior colocó a tantos familiares. Pilar González, madre del afectado