El rescate de una cría de cigüeña en Sobradelo movilizó a los bomberos y agentes de Medio Ambiente Las cigüeñas forman parte de nuestra vida cotidiana. Un pueblo parece menos pueblo sin algún nido donde regresan cada año por San Blas. Un animal querido que se convirtió ayer en fruto de la discordia. Un rosario de llamadas y pataletas telefónicas fueron necesarias, según la alcaldesa de Carballeda, para lograr la movilización de Medio Ambiente y de los bomberos de Valdeorras con el fin de rescatar una cría atrapada en un canalón de la iglesia. Una odisea de cuatro horas con un final por resolver.
12 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Unos vecinos dieron la voz de alarma. Observaron que la cría de la cigüeña instalada en la torre de la iglesia de Sobradelo se había caído del nido, quedando atrapada en un canalón. De inmediato avisaron a la casa consistorial y allí comenzó el peregrinaje para rescatar al animal. La alcaldesa carballedana, María del Carmen González, se mostró indignada por las respuestas que fue recibiendo a su petición de auxilio. La primera al parque de bomberos valdeorrés, «donde me dijeron que no estaba el gerente y que no venían, ya que los animales abandonados son competencia municipal». El siguiente timbre telefónico en sonar fue el de Protección Civil, pero «carecían de medios adecuados para el rescate». La regidora comenzaba a impacientarse, informando a Medio Ambiente. Fueron necesarias varias llamadas y hablar con el delegado provincial para que alguien se interesase por la cría. Tampoco faltó una llamada al SOS Galicia. González Quintela se queja de la excesiva burocracia ante una situación urgente, preguntándose «qué hubiera ocurrido si en lugar de un animal hubiese sido una persona». Al final las gestiones municipales surtieron efecto, ya que a las dos y media de la tarde -el aviso y los primeros contactos desde la casa consistorial comenzaron a las once de la mañana- acudían a Sobradelo agentes forestales de Medio Ambiente.