La abuela de O Barco, centenaria

Rocío Perez Ramos
ROCÍO RAMOS O BARCO

OURENSE

Asunción Delgado, que no pierde su partida de cartas, recibió un homenaje en Veigamuíños Asunción Delgado González cumplió el 2 de mayo cien años. Ayer su familia quiso aprovechar el Día de la Madre para rendirle un merecido homenaje en Veigamuíños, la localidad barquense donde reside. Un día de emociones en el que no faltaron los regalos, la consabida tarta y lo mejor: un poema de su biznieta Marta, la más pequeña, que leyó en la iglesia y que casi les emocionó a todos.

05 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Por Asunción no pasan los años. Las vecinas le preguntan por sus secretos de belleza porque apenas tiene arrujas. Y secreto, dice con humor, «non hai ningún, nunca me pintei, nin botei unha crema, só xabón e auga». Nunca salió de O Barco. Se quedó viuda con 34 años y cuatro hijos que tuvo que sacar adelante «con moito esforzo e moito trabajo nas terras». Nunca se preocupó de novios «morreu meu marido e para mín con eso acabouse todo», dice. Tiene -apunta- «poucos nietos» y tres biznietos. Ayer Asunción fue la protagonista de la misa de Veigamuiños. Su biznieta más pequeña, Marta, hizo llorar a todos con un poema dedicado a su abuela y su hermana Sandra desgranó su biografía. Dicen las hijas de Asunción que está como una rosa. No para en casa, se preocupa de todo y sigue administrando su dinero. Lo que no pierde es la partida de cartas, que es sagrada. Ayer la colmaron de regalos. El presidente de la Xunta también le envió un telegrama. Lo que sus hijas no consiguieron fue llevarla a la peluquería. Se siete cómoda con su moño. Y punto.