CRISTINA HUETE CRÓNICA POLÍTICA Touriño integra a Pachi Vázquez, su rival en el último congreso, en la ejecutiva y le pone de líder del PSOE El joven secretario xeral del PSOE ourensano, Pablo López Vidal, no resistió el asalto. Su postura decidida en contra de la renuncia al recurso sobre Ucosa -y por tanto, en contra del interés de la dirección de su partido- ha acabado por cobrarle el puesto. Primero, el triunvirato de alcaldes -O Carballiño, Xinzo -cuando Sueiro agotaba mandato- y Valdeorras- le abrió el socavón bajo los pies. Ahora, López Vidal cae directamente en él para desde ahí contemplar la fulgurante llegada del alcalde de O Carballiño.
04 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El secretario xeral del PSOE gallego, Emilio Pérez Touriño, ha dado por finiquitado el trabajo de López Vidal y ha sellado el relevo al frente de la dirección de los socialistas. Será este martes, si Pachi Vázquez no tiene otro acuerdo. El secretario xeral del PSOE gallego ha sellado un relevo con una carambola política: Sustituirá a una persona afín, que le respaldó en el congreso en el que resultó elegido y que representa la «renovación» cacareada por los autores del «socialismo tranquilo» por un hombre de vuelta de la política institucional y orgánica y que votó a su oponente. Fue necesario primero el encaje de bolillos que el triunvirato de alcaldes -el propio Pachi Vázquez, Alfredo García e Iglesias Sueiro, antes de pasar el relevo- realizó hace unos meses. Fueron recibidos por Pérez Touriño, desplegaron sus encantos, le enseñaron sus cartas -los votos de sus pueblos- y le plantearon la necesidad de propiciar el relevo en la provincia. Touriño se dejó seducir. Al menos tibiamente. El secretario de organización, Antón Louro, también. Detonante La oportunidad la pintó el asunto de Ucosa. López Vidal, apenas pendiente de un hilo, no midió la trascendencia de su impetuosa coherencia y se sumió en el socavón. El trabajo estaba hecho. Los alcaldes consiguen con esta operación sus propósitos inmediatos. Vázquez verá colmada su aspiración de saltar al foro institucional que tiene pendiente: el Congreso -previo pago de mayoría absoluta en las municipales en O Carballiño-. Alfredo García retira de la ejecutiva gallega a su edil en O Barco -y número 5 en las autonómicas- Josefina García Cao y la sitúa en el Parlamento gallego porque, además de Casares, Laura Seara también quiere renunciar. Laura lloró cuando el partido le impuso el número 2 en la lista ourensana a las autonómicas: mujer y joven, además de luchadora política. Pero ella no quería dejar Madrid. Su antiguo profesor de instituo y padrino político, Iglesias Sueiro, le ha dado el billete para volver. Laura ya no llorará más.