O Ribeiro a la expectativa

CARMEN PARADELA RIBADAVIA

OURENSE

La denominación de origen afronta con optimismo y preocupación el período preelectoral al consejo regulador La Denominación de Origen Ribeiro afronta una nueva etapa, la que precede a las elecciones a los consejos reguladores, previsiblemente en el mes de mayo, y con un nuevo presidente, José Antonio Bouza Escudero. Lo que depara el futuro para estos dos meses es objeto de controversia entre fuerzas sindicales agrarias y el sector industrial. Mientras unos confían con optimismo en esta nueva fase, una más, otros alzan sus voz reclamando, una vez más, las reivindicaciones de siempre. Lo que permanece son las peticiones sobre el estado de cuentas del organismo vitícola, sus proyectos y sus grandes asuntos pendientes.

07 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Incertidumbre. Es la palabra que mejor puede definir el sentir actual en la Denominación de Origen Ribeiro a dos meses vista de un proceso electoral que, cuanto menos, ya ha planteado varias dudas. Los sindicatos, al menos Unións Agrarias y Sindicato Labrego Galego, temen la falta de un proceso electoral democrático y alegan hasta la saciedad contra las propuestas que la Xunta de Galicia incluye en la orden de convocatoria de elecciones. El sector industrial es el más optimista con la nueva etapa de la denominación, aunque distinguen dos aspectos fundamentales: política y negocio «que es lo nuestro» dicen. Desde las bodegas se confía, de modo mayoritario, en la labor del nuevo presidente, José Antonio Bouza Escudero, ya que aseguran: «Es conocido en O Ribeiro, él sabe de qué va esto y supongo que trabajará porque sabe como hacerlo». Una opinión diametralmente opuesta a la que mantienen UU.AA y el SLG, que cuestionan, ya de inicio, la forma en que llegó al cargo. Su temor se extiende también a la falta de datos que se facilitan desde el organismo vitícola y rebaten a Juan Miguel Diz Guedes, actual conselleiro de Política Agroalimentaria, cuando dice haber hecho lo que tenía que hacer». Así enumeran los asuntos pendientes y urgentes en O Ribeiro: aprobación de cuentas y cosechas, la reforma reglamentaria, la ordenación de los recursos humanos y materiales del consejo y que sigue aún sin definirse un proyecto específico para la denominación.