Crecen los delitos de agresión sexual, aunque en un porcentaje discreto, mientras que las situaciones de prostitución baja de forma muy notable. Es otra de las evidentes que muestra el informe anual de la fiscalía. De 19 situaciones de agresión se pasó a 21 en los doce meses de 2001, mientras que las de prostitución fueron 6 frente a las catorce de 2000. El apartado de abuso sexual se redujo de veinte a siete y el acoso sexual se quedó en uno, frente a dos del anterior periodo, mientras que se mantuvo en cinco el número de situaciones de exhibiciones y provocación sexual. En cero se quedan, por otra parte, los epígrafes correspondientes a aborto, lesiones al feto y manipulación genética, al igual que en apartado referido a torturas y otros delitos contra la integridad moral de las personas.