La Mancomunidade do Navea aprueba un plan para reflotar su economía

REDACCIÓN O BARCO

OURENSE

La asamblea insiste en reclamar deudas a Chandrexa mientras cambia los estatutos para garantizar su futuro La Mancomunidade do Navea-Bibei insiste en que el Concello de Chandrexa sigue integrado en la entidad. Sus representantes estaban convocados al pleno de ayer, aunque no acudieron. La asamblea aprobó el cambio de estatutos, que incluye una disposición transitoria en la que se establece la continuidad de ese municipio. Los responsables de la mancomunidad creen que Chandrexa está incumpliendo la normativa. Además están incluidos en la financiación del plan de saneamiento económico que acaba de ratificarse.

22 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El cambio de estatutos y el plan de saneamiento económico fueron aprobados por los representantes de Trives y San Xoán de Río. Al pleno acudía también el regidor de Manzaneda, José Hervella, que se abstuvo en las votaciones. Entre las ausencias, los miembros de Chandrexa y el portavoz socialista de Manzaneda, Luis Dopazo, que planteó el pasado diciembre la marcha de su municipio de la institución. Una propuesta que está en período de análisis político. En apenas cinco minutos se celebró una sesión plenaria que comenzó con retraso, ya que los participantes consensuaron previamente los contenidos de la sesión. Manzaneda queda fuera del pago de los créditos incluidos en el plan de saneamiento, ya que no estaba integrado en los servicios mancomunados. Chandrexa de Queixa sí que debe pagar su parte correspondiente, ya que los responsables de la Mancomunidade do Navea-Bibei insisten en que siguen dentro de la entidad «en canto non dea cumprimento expreso ós requisitos previstos nos estatutos e lexislación xeral vixente». Obligaciones Los responsables de la entidad supramunicipal apuntan que, desde un punto de vista jurídico, Chandrexa no está fuera porque «no pagó ni reconoció las obligaciones pendientes de sufragar». Creen que está vulnerando la ley. En primer lugar porque no notificaron con el plazo previsto su decisión de marcharse, que es de un año. Por otra parte aluden a que los estatutos regulan que no se puede dejar la institución sin pagar o asumir obligaciones pendientes. En este caso se trata del copago de préstamos y deudas pendientes por la puesta en marcha de servicios mancomunados. El plan de saneamiento económico entrará en vigor de inmediato, remitiéndose además a la Xunta para que autorice la operación de crédito prevista. De esta forma se quiere convertir a largo plazo un préstamo existente en la actualidad a corto plazo.