La aportación del grupo Cupire Padesa al ambicioso proyecto de la estación ferroviaria de Cádiz no se limita al trabajo de Roferlo. Las exigencias de calidad técnica de la obra motivaron la utilización del panel sandwuich Thermochip, que fabrica Auxitesa, y que se utilizó para toda la superficie de la cubierta. En la realización de los trabajos hubo dos equipos, perfectamente coordinados. Uno se encargó de la colocación de este panel y otro de los módulos de cobre. Además, sobre el Thermochip se colocaron láminas delta para la ventilación. Sobre sobre éstas se dispuso rastrel atornillado para, finalmente, situar los módulos de cobre. «Se colocaron remates especiales de cobre para que absorban la dilatación, desde luego es una obra que no cuenta con precedentes», valora Manuel Álvarez. Otra aportación valdeorresa a este ambicioso proyecto andaluz fue la de la empresa rubianesa Luma, que facilitó los veinte kilómetros de remates que se utilizaron. Una pieza más del puzzle que hubo que ir uniendo, en sólo dos meses. Ahora, y pensando ya en nuevos y también innovadores proyectos, la empresa Roferlo está satisfecha del resultado. Cuando Aznar inaugure en próximas semanas la nueva estación, en tierras andaluzas de hablará de la comarca de Valdeorras.