Los ex-bomberos denuncian al consorcio de Valdeorras por despido improcedente

Javier Benito
JAVIER BENITO O BARCO

OURENSE

LOUXA

Algunos afectados dicen que se vieron coaccionados para firmar finiquitos de contratos «sin cobrar por ellos» Los seis bomberos que quedaron fuera del proceso de selección para permanecer en el parque de Valdeorras acudieron a la vía judicial al considerar improcedente su despido. Uno de los afectados, Fernando Valcarce, aseguró ayer que «nos hicieron firmar finiquitos sin cobrar por ellos, ni liquidación ni vacaciones». Incluso afirmó que fueron «coaccionados» para su rúbrica, ya que en caso contrario no les ofrecerían el contrato siguiente. Reclaman al consorcio del parque una indemnización o su reincorporación a los puestos.

30 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La privatización de la gestión del parque de Valdeorras generó la conclusión de los contratos a los diez bomberos que estaban atendiendo el servicio. Estaban contratados por el consorcio, presidido por el alcalde de Larouco, Joaquín Bautista Prieto. De esas diez personas, cuatro superaron las pruebas de la empresa Seganosa, adjudicataria de la gestión. Las seis restantes acudieron -de forma particular o a través de la central CIG- al juzgado al creer que se les había despedido de forma improcedente. Fernando Valcarce explicó ayer que el consorcio les hizo tres contratos, «donde los dos primeros nos hicieron firmar finiquitos sin cobrar nada por ellos, coaccionados todos con la condición de formalizar el siguiente». «Pocos días antes de darnos de baja, nos dicen que la empresa Seganosa se hace cargo del parque y para ello hay que superar una pruebas físicas y teóricas en Vigo», comentó el ex-trabajador. Este afectado resalta irregularidades en las pruebas, ya que acudieron sin saber en qué iban a consistir. Apuntó que algunas personas contratadas por Seganosa no cumplen los requisitos marcados en las bases, «al haber dos personas que no están entre los 21 y 35 años y otra que no tiene permiso de conducir clase C». Denunció que «se admitieron o rechazaron currículums «sin explicación». Valcarce Arias cuestionó los cambios de baremo de puntuación y la desinformación sobre las notas, limitándose la empresa a decir quién estaba o no aceptado, sin saber la puntuación. Incidió en que se hizo acudir a un curso a varias personas a pesar de que la selección ya estaba hecha de los quince bomberos.