Alto al botellón

Ruth Nóvoa de Manuel
RUTH NÓVOA OURENSE

OURENSE

El Concello presenta el borrador de la nueva ordenanza sobre protección de ruidos y vibraciones Se ruega silencio. En todo el término municipal. El Concello ourensano presentó ayer el borrador de la nueva ordenanza municipal de ruidos. El lunes se llevará a comisión informativa y, con toda probabilidad, entrará en vigor en el mes de febrero del 2002. Esta nueva norma aspira a sustituir a una anterior, de 1998, y sus novedades más importantes giran en torno al comportamiento de los ciudadanos en la vía pública y en la convivencia diaria. Los fines de semana, el botellón podría dejar de ser un plan barato. Y es que esta falta leve se sancionará con multas de hasta 250.000 pesetas (1.502,53 euros).

30 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Si la corporación municipal aprueba la nueva norma, esta podría entrar en funcionamiento en el mes de febrero sustituyendo así a una de 1998. Entre los epígrafes del borrador de esta ordenanza, destaca el que regula el comportamiento de los ciudadanos en la vía pública y en la convivencia diaria. Es decir, stop al botellón, entre otras restricciones. El objetivo es garantizar el descanso de todos los vecinos ourensanos pero, sobre todo, de aquellos que residen en la zona de la movida nocturna. Y es que queda prohibido «el consumo de alcohol en vías y espacios públicos», algo que afectará también a quienes salgan a la calle con una consumición. El incumplimiento de este artículo será considerado falta leve y como tal se sancionará con multas de 10.000 a 250.000 pesetas (1.502,53 euros). El objetivo: «Que as forzas públicas teñan algo na man que lles permita actuar», según Gómez Villar que garantizó que se hará un uso flexible de la norma en las zona más afectadas por la movida del botellón, como Camino Caneiro o la Alameda do Concello. Reuniones musicales y fiestas privadas también deberan moderar su volumen.