El chalé municipal de O Chao ya tiene ocupante. Han tenido que pasar más de tres años, desde que fue cedido al concello cuando se acometió la unidad de actuación de la urbanización de este mismo nombre. Años de abandono que obligaron al gobierno local a reparar los daños ocasionados por los numerosos actos vandálicos de los que fue objeto el inmueble. Se instaló agua fría y caliente, se repusieron los cristales rotos y se pintó el interior para que su planta baja acoja la sede de la asociación de amas de casa O Teixadal. A su presidenta le entregó ayer las llaves el alcalde. Alfredo García no descarta que el edificio pueda albergar sedes de otros colectivos, aunque entiende que lo ideal es que tuviesen alguna connotación común. Un destino que echa por tierra las gestiones emprendidas por el grupo de gobierno presidido por Julio Gurriarán ante la Consellería de Educación para que el antiguo chalé de la familia Trincado se convirtiera en el espacio de Conservatorio que precisa el municipio de O Barco. Tras reunirse con la presidenta de O Teixadal, García Rodríguez se trasladó a San Roque para supervisar la demolición del edificio adquirido por 5,2 millones de pesetas (31.252,63 euros) para desdoblar el acceso a San Roque -obra por cierto perteneciente al plan inversor municipal de este año junto con la mejora de Abdón Blanco, José Otero y la primera fase de la reforma integral del Malecón-. Un derribo que fue controlado por un técnico de Renfe y que permitirá iniciar esta mañana la construcción del muro que separará el vial de la vía férrea. Las labores se acometerán de 7 a 10 de la mañana, aprovechando que en esta franja horaria no circulan trenes.