La noticia destapada por el grupo independiente pilló por sorpresa a formaciones como el BNG. Mientras, el portavoz del PP, José Luis Villanueva, que es miembro del consejo pastoral, asegura que el sacerdote les informó de la compra de los terrenos y de la ampliación que «beneficiará a cuatro o cinco familias que no tienen panteones y necesitan unos veinte nichos». Significa que «un nuevo cementerio vale doscientos millones de pesetas y no se puede hacer, pero mientras hay que dar una solución a la gente que no tiene donde enterrar a sus familiares». Por su parte, el portavoz nacionalista, Gabino Fariñas, afirmó sentirse «estupefacto» por la ejecución de las obras sin permisos. Reconoce también que existe el problema de falta de espacio en el camposanto pero considera que la solución planteada tan sólo sería por poco tiempo. De todas formas, cree que esa necesidad no puede justificar ningún tipo de ilegalidad. Apuntó que se entrevistará con el párroco para conocer su versión.