«Me he sentido arropado»

La Voz

OURENSE

LOUXA

BEGOÑA BARBOSA EL CRONÓMETRO Gonzalo Fernández, ex-párroco de O Barco

24 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Le gustaría irse en silencio. Como cuando llegó el 10 de enero del 81 para hacerse cargo de la parroquia de O Barco. Pero Gonzalo Fernández sabe que no puede defraudar a quienes lo aprecian y este sábado lo homenajearán con motivo de su jubilación. La nueva vida que disfruta desde septiembre le supone «alivio y descanso» y liberarse del reloj para dedicarse a la lectura o escritura. Aunque seguirá como capellán del hospital «y colaborando en lo posible». -¿Cómo llegó a O Barco? -Tras 14 años como profesor en As Ermitas fui rector del Seminario de La Bañeza. Después de casi dos décadas, cansado de esa vida tan monótona, se atendieron mis peticiones y se me destinó a Trives y después a O Barco. -¿Cómo resume sus casi 21 años de párroco? -Como nuestra función es social hay anécdotas y vivencias de todo tipo. Pero resumiendo, me he sentido a gusto y arropado, encontrándome un grupo con gran solera cristina que me brindó un apoyo muy estimable. -¿Se va con alguna espina clavada? -No haber logrado formar un grupo juvenil. Y me duele. -¿Y el contrapunto? -El buen funcionamiento de Cáritas. Además de gente de paso, hay muchas necesidades que atender en una zona que se piensa es un paraíso económico. -¿Es ardua la labor pastoral en una villa que usted define de aluvión? -Sí, son más de dos kilómetros de parroquia y con la mayoría de la población de fuera. Hay pocos sacerdotes -aunque recuerda con orgullo la única «y creo que por muchos años» ordenación celebrada en la villa- por eso fue tan importante la labor de las monjas del casco viejo.