El debate sobre la construcción del nuevo centro de salud sigue abierto, aunque el Concello de A Rúa ha logrado una moratoria de plazos antes decidir la ubicación definitiva. Un emplazamiento que ha provocado discrepancias entre varios colectivos vecinales e incluso concentraciones frente a la casa consistorial el pasado agosto, así como recogidas de firmas. Los habitantes de Fontei reclaman que se construya el nuevo centro médico en la antigua plaza de abastos, mientras que otros colectivos de A Rúa Vella defienden un emplazamiento próximo a la residencia de ancianos de San Rosendo. Existe una tercera opción todavía sin descartar que supondría ampliar el actual edificio. El alcalde independiente aseguró ayer que el Sergas ha decidido congelar la subvención prevista para este proyecto y dejar margen para decidir la ubicación. Técnicos de este departamento visitarán la villa para evaluar las opciones.