El complejo registra una ocupación del 70 por ciento y la mitad de sus ocupantes son matrimonios con niños La estación de montaña de Manzaneda hace gala de ser algo así como una isla entre montañas en la que aislarse del mundo y sus problemas. A tenor de lo que está ocurriendo en este puente del Pilar, así parece. La tan cacareada psicosis de guerra no se ha dejado notar en la demanda de las instalaciones que gestiona Meisa. Lo que sí ha variado es el perfil del turista, y cada vez son más las familias que optan por este paraje ourensano para que los niños puedan brincar, saltar y gritar a sus anchas, sin miedo a molestar.
13 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Ni lluvia, ni Afganistán. Nada puede con el puente del Pilar en la estación de montaña de Manzaneda. Los responsables de la empresa Meisa dicen que la cosa «marcha» y que el 70 de las plazas disponibles están ocupadas. Pero éste no es el único motivo para el optimismo. Los datos empiezan a premiar el esfuerzo realizado durante las últimas campañas para atraer a grupos familiares. Gustavo Macía afirma que en un puente como éste la mayoría de sus clientes eran parejas y «hoy el 50 por ciento son familias que vienen con sus niños». La mayor parte de los que están pasando estos días en la única estación de montaña de Galicia son gallegos y, en porcentaje importante, de la costa. Aquí todavía no se ha dejado sentir el descenso de turistas foráneos debido a la psicosis al avión. «En este puente no solemos tener extranjeros, ni siquiera de Portugal que en otras épocas suponen un porcentaje importante, aunque normalmente utilizan el coche», matiza Macía Estévez. Habrá que esperar a las primeras nevadas para comprobar si este paraíso interior en la interior Ourense, consigue seguir aislado del mundo y sus cuitas.