El adiós del coronel

REDACCIÓN OURENSE

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La celebración de la patrona de la Guardia Civil marca la despedida de José Diéguez, jefe de la comandancia los últimos siete años La despedida de José Antonio Diéguez Blanco, después de veintiocho años seguidos en la comandancia de Ourense, presidió los actos de la patrona de la Guardia Civil. Teniente coronel jefe durante los últimos siete años, Diéguez Blanco pudo sentirse ayer más arropado que nunca, por el afecto de quienes han trabajado con él y también por la presencia de una amplia representación de la sociedad ourensana. No era una jornada formal de despedida, ni tampoco era el día del homenaje y los abrazos, pues algunos asistentes ni siquiera sabían de su inminente ascenso a coronel, pero el acto tuvo ese sabor.

12 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Estaban todos los que tenían que estar. En lugar preferente, el cónsul de Portugal, el delegado de la Consellería de Xustiza, el diputado Celso Delgado, el presidente de la Diputación, el vicepresidente del Parlamento de Galicia, el senador Victorino Núñez, el alcalde de Ourense, el subdelegado del Gobierno, el coronel delegado de Defensa, el presidente de la Audiencia, el fiscal jefe, el comisario del Cuerpo Nacional de Policía y el delegado de la Consellería de Presidencia. Decano del Colegio de Abogados, presidente de la Confederación Empresarial de Ourense, director del centro penitenciario de Pereiro, delegada de Muface, fiscales, magistrados, cargos políticos y representantes de distintas instituciones compartieron la celebración con mandos, guardias de base y familiares, en activo y en la reserva, reunidos a mediodía para la asistencia a una misa solemne oficiada por el obispo de la diócesis Carlos Osoro, la entrega de condecoraciones y el homenaje a los caídos, antes de la multitudinaria cita en el polideportivo para compartir un aperitivo. No faltó tampoco el explícito reconocimiento por parte del Subdelegado del Gobierno, Rosendo Fernández, quien, buen intérprete del ambiente, se salió de la intervención friamente institucional que traía preparada, para dejar patente el aplauso hacia José Antonio Diéguez, de quien dijo que podía irse con la satisfacción del deber cumplido y la gratitud de quienes en cualquier momento han tenido necesidad de pedir ayuda a la Guardia Civil, siempre dispuesta a ofrecerla.