RUTH NÓVOA EN DIRECTO Miles de ourensanos acudieron a Ponte Vella, en su primer día de actividad, movidos por la curiosidad generada en torno al centro Todas las miradas estaban puestas en Ponte Vella. La curisidad vención a los ourensanos que llenaron las «calles» del centro comercial. Y es sólo el principio. Durante el fin de semana está previsto que aumente el número de visitantes. Estas primeras horas de vida «pública» permiten hacer pronósticos: Ponte Vella se convertirá en pasto de las pandillas de quinceañeros.
05 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Las primeras sesiones de cine, las primeras prendas de temporada y, en general, las primeras horas de una nueva forma de ocio en la ciudad. Ponte Vella encarnará a partir de ahora, y después de abrir por primera vez al público ayer, la versión ourensana del american way of life, digno de cualquier teleserie comercial. Para los ciudadanos, ésta no es una nueva forma de consumo pero sí una alternativa diferente para el tiempo libre. Se acabaron, o casi, las visitas a las grandes superficies de Vigo o A Coruña. Ahora, el día puede pasarse en Ponte Vella. Y la afluencia de visitantes y compradores de ayer es un buen termómetro para hacer previsiones que apuntan la firme intención de muchos ourensanos de disfrutar allí su tiempo de ocio. Y un pronóstico más. El centro comercial será punto de reunión para los quinceañeros, que convertirán las «calles» de Ponte Vella en su fuero particular. Pleno de Inditex La planta de moda alberga todo tipo de locales, pero la huella de Inditex es más que evidente. Hasta seis locales, que ocupan cerca de 2.500 metros cuadrados, elevan a diez las franquicias de la firma en la ciudad. Zara, Bershka, Stradivarius, Massimo Dutti, Pull and Bear y la apuesta del grupo Inditex por la lencería -masculina y femenina- en Oysho. Cerca de setenta personas trabajarán en estos centros de moda.