Los socialistas se defienden de sí mismos y el BNG insiste en que habrá cambio El PP saca a pasear a su rubia candidata. Ora cortando cintas electorales, ora hablando tan ricamente de negocios con los jóvenes. El PP ourensano -resquebrajado en varios frentes- ha decidido sacar partido de Inmaculada Rodríguez y su discreta presencia, mientras algunos cargos institucionales del PSOE le hacen el trabajo sucio palmeando a sospechosos -de incumplir la Ley y de saltarse a la torera las normas de la ética- menos rubios y menos inmaculados que la candidata.
01 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El viento electoral sopla como un ciclón en la casa común de la izquierda que tanto buscó el PSOE y resulta que no hay quien pague el alquiler. Primero fue Paco Vázquez exculpando a su amigo y candidato del PP, Xosé Cuiña, de sus supuestos quebrantos de la ley y, después, el portavoz socialista en el Concello de Ourense, Antonio Troitiño, dando pábulo, cháchara y afectos al cuarto candidato, también de la lista del PP, e hijo -llamado a la política por la vía de la sucesión dinástica- del presidente de ese partido. Así las cosas, el coordinador provincial del PSOE, Pablo López Vidal -que se juega el tercer escaño en el Parlamento gallego- no consigue divulgar la doctrina del nuevo socialismo en la que tanto milita. Ayer, Vidal frunció el ceño, apretó los labios e infló el pecho para contestar a estas cuestiones sin descomponerse: «Eu nunca o faría» dijo lacónico, en alusión a lo que hicieron sus compañeros de partido.PP, Xosé Cuiña, de sus supuestos quebrantos de la ley y, después, el portavoz socialista en el Concello de Ourense, Antonio Troitiño, dando pábulo, cháchara y afectos al cuarto candidato, también de la lista del PP, e hijo -llamado a la política por la vía de la sucesión dinástica- del presidente de ese partido. Así las cosas, el coordinador provincial del PSOE, Pablo López Vidal -que se juega el tercer escaño en el Parlamento gallego- no consigue divulgar la doctrina del nuevo socialismo en la que tanto milita. Ayer, Vidal frunció el ceño, apretó los labios e infló el pecho para contestar a estas cuestiones sin descomponerse: «Eu nunca o faría» dijo lacónico, en alusión a lo que hicieron sus compañeros de partido.