La circulación estuvo retenida durante unos minutos para prevenir un posible accidente Quienes ayer a primera hora de la mañana circulaban por la autovía A-52 a su paso por Ourense pudieron asistir a un espectáculo inusual. Ni accidentes, ni retenciones por culpa de un transporte especial. La instalación de unos cables de alta tensión obligó, por seguridad, a cortar el tráfico en los dos sentidos. Fue, preparativos al margen, visto y no visto.
08 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Dos montajes de madera, a modo de porterías de fútbol con palos altos, sujetaban a uno y otro lado del trazado unas cuerdas que servían para cubrir el espacio sobre el que iban a pasar los cables. Su objetivo no era otro que frenar la posibilidad de que aquéllos pudiesen caer sobre la calzada. La movilización fue importante. Aparte de las actuaciones previas, el tendido material de los cables movilizó ayer al personal encargado de su instalación material, tanto en las torretas situadas en uno y otro lado como en las estructuras de madera que servían de protección, mientras que a los responsables del mantenimiento de la autovía les correspondió, junto con la coordinación, el trabajo material de señalización para alertar a los usuarios con conos, señales y limitación de carriles. La presencia de efectivos de la Guardia Civil completó un despliegue que, en la práctica, permitió limitar a apenas tres minutos el tiempo de restricción del tráfico, sin que se hubiese registrado ni el más mínimo incidente.