Las carreteras de la muerte

Javier Benito
JAVIER BENITO O BARCO

OURENSE

SONIA PACIOS

Ocho personas perdieron la vida desde 1995 en los 58 accidentes registrados en el tramo sin rematar de la C-533 y el acceso hasta A Rúa Con los cinco sentidos no basta para circular por la carretera Comarcal 533. Conducir en algunos de sus tramos se convierte en un deporte de riesgo. Los accidentes mortales se suceden, especialmente en el tramo de Freixido, sin rematar desde hace diez años. En espera de esa variante el tráfico emplea la Comarcal 536 hasta A Rúa. En ambos viales se sucedieron los choques, las salidas del firme y las muertes. Las cifras estadísticas sirven para avivar la preocupación. Desde 1995 fallecieron ocho personas en ese punto negro de las comunicaciones en Valdeorras. Los empresarios demandan una solución urgente.

21 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Un total de 58 accidentes de tráfico se han producido desde 1995 en las carreteras C-533 y el tramo Freixido-A Rúa de la C-536. Datos aportados por la Jefatura Provincial de Tráfico que corroboran el alto índice de siniestralidad de estos viales. En especial el tramo que está sin rematar de la C-533 en la zona de Freixido. Un proyecto reclamado desde hace años por colectivos sociales, empresariales y políticos, sin que todavía se haya materializado por la Xunta. El mal estado del firme y la proliferación de curvas, así como la deficiente señalización propician ese volumen de accidentes en ambos tramos de la C-533 y C-536. En los pasados seis años y lo que llevamos de 2001 siempre ha habido algún suceso en esas carreteras. El año 1999 fue el más trágico con tres muertos, tres heridos graves y cuatro leves. Unos datos remitidos por Tráfico que llevaron a la Asociación de Empresarios de Valdeorras a demandar a la Xunta actuaciones urgentes para afrontar la conclusión del tramo pendiente de la Comarcal 533. Además destacan su importancia para el desarrollo de Valdeorras.