«Hacía años que queríamos montar una tapería»

La Voz

OURENSE

Pilar Campo, socia de Alves y Campo

23 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La historia de Pilar y su compañera María no es una aventura, sino una idea muy pensada que mantuvieron bajo llave hasta que les llegó la oportunidad en forma de local céntrico en Ribadavia. «Yo ya había trabajado en la hostelería de forma temporal», afirma Pilar Campo, socia de Alves y Campo, sociedad con la que han reformado uno de los locales con mayor tradición hostelera en Ribadavia: el Celta. Primero fue un refugio para amantes del fútbol e incondicionales de Balaídos y ahora es un restaurante colorido y decorado con motivos castrexos. El cambio se debe a la personalidad de sus nuevas gestoras: Dos mujeres jóvenes con granas de trabajar que tal y como recuerda una de ellas «siempre quisimos montar una tapería». El color y el diseño se combinan con una oferta gastronómica sencilla pero variada y algo tan simple como novedoso en Ribadavia: Tapas calientes con un ribeiro. María y Pilar no han podido disfrutar de las ventajas del programa Incyde, pero recuerdan a modo de agradecimiento la gestión que de su expediente se hizo en la Agencia de Desarrollo Local de Ribadavia.