Mario Jaén, director y actor del Teatro Taller de Tegucigalpa
25 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Mario Jaén fundó hace 22 años el Teatro Taller de Tegucigalpa y viene a la Miteu con un tema social: las peligrosas pandillas juveniles que tanto preocupan en Honduras. Este fue su argumento ayer y lo será mañana en la proyección de dos cortometrajes. -¿Qué hacen esos grupos, Mario? -En Honduras hay 426 lo que supone unos 64.000 jóvenes entre 9 y 22 años, armados y que controlan las zonas urbanas. Es un problema muy grave. Provocan muchas peleas con cientos de jóvenes que mueren. Quien entra en esas pandas sólo sale en ataúd. Se matan entre ellos de la manera más sanguinaria posible. -La disciplina es brutal ¿no?. -Para ingresar, por ejemplo en la panda 18, hay que someterse a una paliza brutal por varias personas durante 18 segundos. Así demuestras que puedes no solo dar sino también recibir. -¿Cómo está el teatro universitario en su país? -Es dramático, ha desaparecido y es terrible. Se acabó el movimiento teatral de los 80. Hoy sólo estamos unos cuantos locos arando en el mar. En nuestra compañía llevamos 22 años de resistencia. -¿Cómo resulta para su compañía la muestra ourensana? -Muy provechosa porque por Honduras no llega casi nadie del teatro universal. Venir aquí es refrescarnos, ver teatro. Añoro hacer teatro como Dios manda, tengo en proyecto un par de obras.