El BNG de Ribadavia trabaja desde hace días en la redacción de las alegaciones a los nuevos cambios en la ordenanza de tráfico. Xabier Carreira Sebio adelantaba ayer en declaraciones a La Voz que su grupo es partidario de aplicar la ordenanza aprobada en 1992 y fijar una zona azul (gratuita durante más de una hora para facilitar las compras a los vecinos) reducida y analizar así su funcionamiento. Los nacionalistas cren que resultará demasiado complicado para los servicios de orden público en la villa el control de estas zonas, por lo que aventuran que la Policía Local estará desbordada. Como alternativa al control del tráfico en la calle Progreso, Carreira considera que con mayor rigor en la prohibición de aparcamientos en doble fila y controlando que los vehículos no aparquen sobre las aceras, dejando también zonas libres en las farmacias y en los cruces más frecuentados, se eliminan gran parte de los problemas de tráfico en el centro de la villa. El BNG insiste en denunciar que la intención del grupo de gobierno ribadaviense es incitar a los vecinos, sobre todo a los del casco histórico, a que alquilen una de las plazas del aparcamiento que pronto abrirá sus puertas, ya que, afirmó, con la prohibición de estacionar en el casco durante la noche, se está dejando sin zonas cercanas a los vecinos del centro histórico. Su propuesta para regular el tráfico en Ribadavia la plantearán aprovechando el último día del período de alegaciones a los cambios en la normativa, que coincide con el fin de las vacaciones de Semana Santa, el lunes día 16 de abril.