El ministro de Presidencia había confirmado el lunes su viaje a Ponferrada para recibir la insignia de oro El presidente del Centro Galicia de Ponferrada está que trina. Mañana sábado, la entidad celebra su gran cena anual de Piñata y contrataron al restaurante la asistencia de 500 comensales para imponer la medalla de oro al ahora ex presidente de la Junta, Juan José Lucas. Sin embargo, su nombramiento como ministro de Presidencia ha trastocado todo. Protocolo de la Junta certificó ayer que Lucas no vendrá. Esto ocasionó una reacción en cadena: 50 alcaldes y 30 cargos públicos más que habían comprometido plato se han borrado de la cena. Lo mismo han hecho otras 170 personas, entre ellas muchos empresarios.
01 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.MANUEL FÉLIX PONFERRADA El pasado lunes, el jefe de Protocolo de la Junta, Lucio Paramio, llamó por teléfono al directivo del centro gallego para comunicarle que preparase todo, porque el sábado 3 de marzo, a las 21 horas, estaría el presidente de la Junta, Juan José Lucas, en el restaurante Los Rosales de Almázcara para que le impusieran finalmente la medalla de oro. Y todo ello porque ya tuvieron que anular el año pasado su presencia en el mismo acto. Ante la asistencia de Lucas, comenzaron a llover las llamadas al Centro Galicia para comprar una entrada para la cena, al precio de 3.000 pesetas el plato. Fue tal el interés suscitado, que se apuntaron 500 comensales con su correspondiente invitación por pagar. Desde la Diputación de León se pidió a Eloy Fernández que reservase plaza para 50 alcaldes del Bierzo y del resto de la provincia. También reservaron plaza el de León y el de Ponferrada y otros veinte cargos públicos más. Sin embargo, el presidente del Gobierno, José María Aznar, con su decisión de nombrar el martes a Lucas ministro, dio al traste con los planes del Centro Galicia y del restaurante. El medio centenar de alcaldes se ha borrado de un plumazo de la cena al saber que Lucas no viaja al Bierzo. El mismo goteo de pérdidas sucede desde otros puntos. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Villafranca, que quería diez entradas, se dio ayer de baja de todas ellas. Lo mismo hicieron destacados empresarios que querían también estar cerca de Lucas en el homenaje.