Copasa garantiza la seguridad de los edificios de San Lázaro

Andrés Vellón Graña
ANDRÉS VELLÓN OURENSE

OURENSE

MIGUEL VILLAR

Un sistema de contención permitirá que las excavaciones del aparcamiento no pongan en peligro las viviendas Las excavaciones para el aparcamiento subterráneo de San Lázaro no entrañarán ningún peligro para los edificios colindantes, a pesar de tener una doble planta. Así lo ponía ayer de manifiesto el responsable de Copasa, José Luis Suárez, señalando que, para garantizar la seguridad, se va a utilizar un nuevo sistema de construcción que permitirá ir creando los muros de contención a medida que se vaya perforando el suelo. Sobre los plazos previstos, Suárez subraya que «será difícil bajar de los diez meses».

14 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

La seguridad de los edificios colindantes al parque de San Lázaro está garantizada en el transcurso de las excavaciones para el futuro aparcamiento subterráneo. Así lo asegura el responsable de Copasa, José Luis Suárez, destacando que el modo de trabajo va a ser «sustancialmente diferente al que se puso en práctica para el estacionamiento de Juan XXIII». «La aplicación de un nuevo sistema de pilotes va a permitir que los muros de contención se vayan ejecutando a medida que se va excavando. Esta manera de proceder es necesaria para la ejecución de la doble planta y, al mismo tiempo, dará la posibilidad de volver a pavimentar la calle para que pasen los vehículos y los peatones mientras se sigue trabajando por abajo, como si fuese en un túnel», señala. Celeridad Aunque desde la filial de Copasa, Aparcamientos Juan XXIII SA, se va a hacer «todo lo posible por imprimir la máxima celeridad a la obra», lo cierto es que José Luis Suárez considera «ajustado y necesario» el plazo de ejecución marcado en el proyecto, un total de diez meses. Si las mencionadas fechas se cumplen con normalidad, el aparcamiento subterráneo del entorno de San Lázaro estará acabado para comienzos del mes de octubre del próximo año 2001, ya que las obras darán comienzo el mes de enero. Lo que sí existe, señala José Luis Suárez, es otro plazo de carácter parcial en el que se señala que el corte de las calles al tráfico será sólo de seis meses de duración. Por lo que respecta a los posibles problemas con las canalizaciones de abastecimiento, los técnicos de Copasa consideran que, en este caso, la labor será «más sencilla que en los trabajos realizados en Juan XXIII».