Cruz Roja O Ribeiro rinde homenaje a Tomás Marchena con una demostración de su capacidad de auxilio Con la idea de que la amistad y el respeto se demuestra con hechos, Cruz Roja de O Ribeiro rindió ayer un homenaje a quien fue su presidente durante má de una década demostrando su capacidad de reacción en una situación de riesgo.
02 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Los ribadavienses más despistados y aquellos que aprovecharon la madrugada del viernes hasta la hora límite fueron los únicos que se asustaron ayer al mediodía cuando comenzó el simulacro de un accidente de circulación en la Plaza Mayor de Ribadavia. En apenas un minuto llegó al lugar el camión de bomberos de la Mancomunidad -cabe recordar que los incendios urbanos siempre han concluido con críticas por la tardanza de este servicio-, seguido de una ambulancia de la Cruz Vermella (otra del 061 protagonizó una emergencia verdadera momentos antes). Apagar las llamas de un vehículo y preparar el engranaje para sacar a tres personas heridas de su interior fue el siguiente paso ante la mirada de medio centenar de personas y del propio Tomás Marchena, quien hasta hace meses era el presidente de la Cruz Roja de O Ribeiro. En veinte minutos todo quedó resuelto, lo que propició el paseillo de todos los vehículos y el personal participante, incluidos los sonrientes heridos. La jornada en reconocimiento al trabajo de Tomás Marchena tuvo continuidad con una comida a la que asistieron numerosos amigos y colaboradores de este médico, que ejerce en Ribadavia desde hace años. La medalla de plata de la Cruz Roja y los preceptivos discursos fueron, junto con los llantos de un niño asustado por el humo, los únicos acontecimientos reales del día.