Os Cigurros ensayan de nuevo

Cándida Andaluz Corujo
C. ANDALUZ O BARCO

OURENSE

SONIA PACIOS

Los miembros de la asociación valdeorresa quieren retomar sus actividades veinticinco años después El interés por la cultura gallega y el teatro por parte de un grupo de jóvenes de Valdeorras a principios de los años setenta desembocó en la creación de la agrupación cultural y deportiva Os Cigurros. Durante sus tres años de existencia, entre 1973 y 1975, esta formación acercó hasta la comarca a personalidades de la talla de Otero Pedrayo y Celso Emilio Ferreiro. Veinticinco años más tarde, pretenden retomar la iniciativa con dos importantes metas: potenciar la cultura y el turismo en Valdeorras.

10 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Tal y como recuerdan los primeros componentes de la agrupación, «éramos un grupo de amigos que nos reuníamos porque nos gustaba o teatro, antes dos ensaios xuntábamonos no colexio Pablo VI e aproveitábamos incluso para xogar ó futbol, eso foinos dando unha certa camaradería». La idea de crear una asociación teatral pasó enseguida por sus cabezas dando paso a finales de verano de 1971 a la agrupación teatral Os Cigurros. Entonces eran alrededor de 25 personas las que, integradas en esta formación, tenían como principal motivación la de difundir la cultura y en especial el teatro. «Por entonces non existía ningunha asociación das nosas características nen sequera ningunha intención de formala e conquerimos tener a nivel de Galicia unha certa sona», comenta Lirio Blanco. Desde su origen, el carácter galleguista de Os Cigurros era patente. «Pero non radical, xa que representábamos en galego pero viña xente de fora que o facía en castelán», indica. El éxodo masivo de los componentes de Os Cigurros hacia Universidades de toda Galicia dejó a la formación unos años en el olvido hasta que en 1973 resurge con un amplio abanico de nuevas actividades, que incluían música, cine y ciclos de conferencias, que acercaron hasta A Rúa a figuras de la talla de Otero Pedrayo, Manuel María, Celso Emilio Ferreiro y Blanco Amor. Comenzaba en Valdeorras una nueva etapa de resurgir cultural que aglutinó durante tres años en la agrupación Os Cigurros a cerca de seiscientas personas.