La presión vecinal lleva a Baltar a reabrir el debate sobre el proyecto de Sogama

Andrés Vellón Graña
ANDRÉS VELLÓN OURENSE

OURENSE

XABIER NOVO

Representantes de la plataforma de San Cibrao se encerraron en la Diputación para forzar una reunión con el presidente y Elisa Nogueira Con un amago de encierro _de poco más de tres cuartos de hora de duración_ una veintena de vecinos de San Cibrao consiguieron ayer en la Diputación lo que no habían logrado los representantes del PSOE y BNG. Después de que el presidente de la institución, Baltar Pumar, rechazase debatir por vía de urgencia una moción sobre la ecoplanta, los ciudadanos acordaron iniciar una protesta en el propio salón de plenos. Con el apoyo de socialistas y nacionalistas, la plataforma logró forzar una reunión el próximo lunes con Baltar y la alcaldesa de San Cibrao, Elisa Nogueira, para tratar la polémica ubicación de la ecoplanta.

29 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Los mismos vecinos que el pasado jueves se dirigían a la alcaldesa de San Cibrao, Elisa Nogueira, con gritos de «cobarde, cobarde», se presentaron ayer como espectadores de excepción en el pleno de la Diputación Provincial. Después de resistir tres horas de sesión, los ciudadanos contemplaban como el presidente, José Luis Baltar, rechazaba debatir por la vía de urgencia una moción presentada por el PSOE sobre la ecoplanta. Baltar ofreció, sin embargo, la opción de mantener una reunión el próximo lunes con los representantes de los vecinos. La primera reacción de los ciudadanos fue acordar de inmediato un encierro en el propio salón de plenos hasta que «alguen se dirixa a nós oficialmente hoxe mesmo». «Primeiro a alcaldesa levanta un pleno sen que rematase, e agora Baltar dinos que non nos pode atender porque ten que saír a toda presa para Santiago». Así se expresaba un portavoz del colectivo vecinal antes de que el vicepresidente de la Diputación, Rogelio Martínez, les anunciase que Baltar está dipuesto a recibirlos el próximo lunes para una reunión sobre la ecoplanta, una reunión «á que chamará á alcaldesa de San Cibrao e na que estarán tamén presentes portavoces da oposición». A pesar de aceptar finalmente el compromiso _similar al ya anunciado por Baltar en el pleno_, los vecinos continuaron desconfiando y, por lo tanto, exigieron a Rogelio Martínez que comprometiese por escrito la reunión.