La central de Cubillos se baraja por los expertos como una de principales bazas de desinversión El inicio de las negociaciones entre Endesa e Iberdrola para fusionarse en el cuarto grupo mundial en cuanto a la generación de energía eléctrica podría tener una clara repercusión en el Bierzo con la venta de la central térmica que la compañía que preside Rodolfo Martín Villa posee en Cubillos del Sil. La venta de Compostilla II se observa inicialmente entre los expertos consultados por este periódico como una de las decisiones más probables dentro del plan de desinversiones que el Gobierno impondría para acabar dando el visto bueno a esta complicada concentración empresarial.
28 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.ROBERTO ARIAS PONFERRADA Diversas fuentes consultada ayer por este periódico, relacionadas con el sector carbonero y eléctrico, señalaron que la venta de la central térmica de Compostilla II, en Cubillos del Sil, redundaría de forma excepcional -entre otras- en la reducción de la capacidad de generación que al final tendría que acabar sumando la alianza entre Endesa e Iberdrola. La fusión entre ambos grupos, en las condiciones actuales, supondría controlar del orden del 70% del mercado nacional, cuando las directivas europeas y el Gobierno no permiten copar una cuota superior al 40% en la generación y distribución. La certidumbre que ha empezado a calar con notable fuerza entre el sector minero contrasta, sin embargo, con las cautelosas declaraciones tanto de los responsables de Endesa e Iberdrola, y por supuesto del Gobierno, en cuanto al porvenir de la operación. El presidente de Endesa, Rodolfo Martín Villa, aseguró ayer que no hay más novedades que las comunicadas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Y el vicepresidente del Ejecutivo y ministro de Economía, Rodrigo Rato, eludió pronunciarse hasta que se «conozcan las condiciones de la fusión». La desinversión que afectaría a la térmica berciana tendría que materializarse a partir del año 2002, cuando se haría efectiva la fusión.