El delegado provincial de Medio Ambiente visitó la ecoplanta de A Rúa acompañado de más de trescientos escolares Los vertederos del oriente ourensano estarán clausurados antes de que finalice el año 2001. Así de categórico se mostró el delegado provincial de Medio Ambiente, Agustín Prado Verdeal, durante los actos de inauguración del sellado del vertedero de A Rúa y una visita a la ecoplanta de As Pedreiras. Una jornada que contó con la presencia de más de trescientos escolares rueses y en la que se conmemoró el Día Mundial del Medio Ambiente. Prado Verdeal destacó el buen funcionamiento y la ausencia de olores en la planta de transferencia, que lleva un año de actividad. Unas afirmaciones corroboradas por el regidor, Míguez Freire.
05 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La jornada de exaltación medioambiental comenzó en el antiguo vertedero rues, junto a la Nacional 120. Los responsables de Medio Ambiente, Concello y la empresa Tracsa, junto con los escolares, recorrieron este paraje recuperado para el disfrute vecinal y antaño un foco de incendios, malos olores y mala imagen para A Rúa. Una actuación de sellado que supuso setenta millones de inversión, regenerándose el suelo y creando una zona de recreo. La segunda parada fue en la ecoplanta de As Pedreiras, comprobando los escolares cómo se bascula la basura y su posterior compactación en contenedores, para su tralada a la planta de tratamiento de Cerceda. Fue el propio delegado provincial de Medio Ambiente el que explicó a los chicos el funcionamiento de la ecoplanta ruesa y también del complejo de Cerceda, donde se reciclan parte de los residuos y el resto «se quema para producir energía eléctrica», según Prado. El delegado provincial de Medio Ambiente aseguró que los vertederos de Valdeorras se irán clausurando como ha ocurrido con el de A Rúa. Fijó como fecha tope para ello el próximo año. Respecto al funcionamiento de la ecoplanta, apuntó que «la contaminación que genera en el entorno es cero y así ocurre con todas las demás plantas que se van construyendo en Galicia». «Esto permite terminar con el problema de los vertederos, que son un peligro por las dióxinas e incluso, en el caso de A Rúa, para el tráfico», apuntó.