La prensa se hizo eco recientemente de un debate en Canadá sobre qué destino dar a treinta belugas de un parque de atracciones que había cerrado. Aunque no estaban enfermas, se habló de eutanasiarlas. Se empleó ahí un verbo nuevo para muchos.
El nuevo léxico surge de los hablantes, unas veces fruto de la improvisación de alguien que necesita expresar algo, otras de escritores y periodistas, y algunas más de profesionales, técnicos o científicos que idean o encuentran algo novedoso. Si el neologismo responde a una necesidad y se ve útil, quienes lo leen o lo escuchan lo hacen suyo y lo difunden, hasta su integración plena en el idioma.
El ya mencionado verbo eutanasiar, ‘practicar la eutanasia’, está bien formado y, aunque el Diccionario no lo recoge, en la Academia recomiendan su uso y no eutanizar, adaptación del inglés euthanize. Ya aparece en algunos libros, aplicado sobre todo al sacrificio de animales enfermos.
Estos días hemos dado con otros verbos nuevos que están en ese proceso de examen por quienes pueden usarlos. Algunos acabarán entrando en el diccionario de la RAE y otros desaparecerán sin pena ni gloria. Los condenados son los mal construidos y los innecesarios. He aquí, como ejemplo, unos cuantos que están en ese proceso de asimilación o rechazo: aflamencar (‘dar estilo flamenco’), aunque el DLE registra el adjetivo aflamencado; bloguear (‘escribir un blog’), comarcalizar (‘dar ámbito comarcal’), customizar (‘adaptar una cosa al gusto personal’), disponibilizar (‘hacer que algo esté disponible’), enfervecer (deformación de enfervorecer o de enfervorizar), enrachar (‘tener una racha de suerte’), guglear (‘buscar en Google’), implotar (‘implosionar’), linkar (‘hacer un link’), postear (‘publicar algo en internet’), telonear (‘actuar como telonero en un espectáculo musical’), y turbinar (‘uso de fluidos para mover una turbina y generar energía’ y ‘técnica empleada para elaborar helados cremosos’).
Algunos de estos verbos, los que tienen más probabilidades de prosperar, ya están recogidos en el Diccionario del español actual y en alguna obra atenta a los neologismos, como el Diccionario del español de todos.