Robar bien

José Francisco Sánchez Sánchez
Paco Sánchez EN LA CUERDA FLOJA

OPINIÓN

José Luis Rodríguez Zapatero, durante la campaña de las elecciones andaluzas.
José Luis Rodríguez Zapatero, durante la campaña de las elecciones andaluzas. Alba Feixas | EFE

Estoy deseando ver este Robin Hood de Michael Sarnoski que, por lo visto, desviste el mito juvenil y lo convierte en viejo, gastado, casi solo y lleno de arrepentimientos de sangre derramada y no sé si también de latrocinios. Aviso que nunca he leído nada serio sobre este personaje, y solo vi una película, que ya ni recuerdo, de las muchas que ha suscitado. Repartir entre los pobres está bien, robar está mal, salvo casos muy extraordinarios. Ocurre lo opuesto con otros Robin Hood que andaban diciendo que ser socialista consistía en tener poco y dar mucho. Aunque estos no solo robaban a los ricos, sino también a los pobres. Tampoco me consta que dieran no ya mucho, sino algo alguna vez. La frase se está repitiendo hasta la saciedad en todos los tonos y géneros de la mofa. Tanto, que ni siquiera necesito nombrar su autor. Y lo malo no es eso.

Un francés apuntó que la hipocresía es el homenaje que el vicio hace a la virtud, al intentar hacerse pasar por ella. Para que se dé la hipocresía resulta imprescindible que aún se reconozca la virtud. Cuando es minoritaria, sigue reconociendo el valor de la virtud; si se vuelve dominante, acaba erosionando el prestigio de aquello que finge admirar.

En tener poco y dar mucho consiste el grado extremo de la generosidad. Al menos, de la generosidad material. Corre ahora el riesgo del ridículo, de la banalización. También se puede aducir de broma como excusa del egoísmo. Decir que la Tierra es del aire, bueno, se queda en una memez huera de alguien que se sueña poeta incluso a costa de lo esencial de la poesía: hacer visible la verdad.

Al final, hasta Robin Hood necesitaría un guionista honesto para seguir siendo un héroe que roba.