Papel de aluminio

Manuel Luis Casalderrey
Manuel-luis Casalderrey RINCÓN ABIERTO

OPINIÓN

M.Moralejo

Durante mucho tiempo, fue muy difícil obtener aluminio en estado puro y llegó a ser casi tan caro como el oro. Mendeléiev, el inventor de la tabla periódica, visitó Gran Bretaña y los químicos ingleses le regalaron un jarrón de aluminio, porque era un objeto muy valioso. En 1886, dos científicos, Hall (en USA) y Heroult (en Francia), descubrieron simultáneamente el proceso Hall-Heroult, en el cual se somete a electrólisis una mezcla de bauxita y criolita, que abarató considerablemente el precio del aluminio. Hoy, el oro es mucho más caro que el aluminio.

El aluminio es muy maleable, se puede convertir fácilmente en láminas. El llamado papel de aluminio, son láminas muy finas de un grosor inferior a 0,2 mm. Las láminas de aluminio tienen una cara brillante y otra satinada (mate).

La diferencia entre ambas se debe al proceso de fabricación. Como son tan finas, se pasan por los rodillos de laminado a pares (dos capas a la vez). Las caras exteriores, que tocan los rodillos de acero, quedan brillantes. Las caras interiores, que se tocan entre sí, quedan mates o satinadas.

Ambos lados del papel de aluminio funcionan igual para envolver alimentos. Sin embargo, para hornear, se recomienda poner la cara brillante hacia adentro (tocando los alimentos) porque reflejará el calor hacia la comida, facilitando el horneado.

Para enfriar o congelar, diríamos lo mismo: la cara brillante hacia los alimentos para retener el frío.