Trump y Groenlandia

Carlos G. Reigosa
Carlos G. Reigosa QUERIDO MUNDO

OPINIÓN

Julio Cesar Rivas | EFE

19 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reiterado que considera «inaceptable» cualquier otra opción que no pase por la anexión de Groenlandia por parte de su país. En este sentido ha manifestado que «la OTAN debería liderar el camino para que lo consigamos cuanto antes, porque, si no lo hacemos nosotros, China y Rusia lo harán, pero esto no va a ocurrir».

La realidad, no obstante, es que la isla ártica no quiere pertenecer a EE.UU., como quedó bien claro en la reunión en la Casa Blanca entre el Gobierno norteamericano y el de Dinamarca sobre el futuro de Groenlandia. El ministro danés de Asuntos Exteriores, Lars Lokke Rasmussen, anunció un refuerzo en la presencia militar en Groenlandia y reiteró que está dispuesto a colaborar para reforzar la seguridad de este territorio semiautónomo, pero admitiendo que cualquier cesión de soberanía es innegociable.

El representante del Gobierno danés ha señalado que comparte las preocupaciones de Washington en torno a la seguridad en el Ártico —el argumento que alega Trump para reclamar la isla— porque definitivamente hay una nueva situación en la zona. Pero también ha asegurado Rasmussen que sus servicios de inteligencia indican que «no se ha detectado un barco de guerra chino en aguas cercanas desde hace una década».

La Unión Europea ha cerrado filas ante las presiones de Washington sobre la región e intenta mover ficha con rapidez ante la creciente tensión trasatlántica por las exigencias de Donald Trump sobre Groenlandia. Varios gobiernos europeos han advertido al presidente estadounidense de unas «consecuencias en cadena» sin precedentes, como advirtió el presidente francés Emmanuel Macron, en el caso de que Washington lleve a cabo un movimiento anexionista sobre la isla ártica bajo protección europea y de la OTAN, como han señalado altos cargos en Bruselas. Porque la Unión Europea tiene que reaccionar ante el despropósito de Trump.