Va de chándal

Fernanda Tabarés
Fernanda Tabarés OTRAS LETRAS

OPINIÓN

Marco Bello | REUTERS

09 ene 2026 . Actualizado a las 12:27 h.

Poco se ha escrito del tanga con vello púbico falso en 12 colores lanzado en octubre por Kim Kardashian, que se agotó veinticuatro horas después de haber sido cebado con el chispeante eslogan: «¿Quién dijo que la alfombra tiene que hacer juego con las cortinas?». Pensé que era el epítome más pintoresco de los tiempos, que primero te conminan al rasuramiento radical, previo paso por caja, y después te venden moquetas de colores para cubrirte. Era imposible que entonces supiésemos lo que iba a pasar en enero, pero vistos los últimos monólogos de Trump el referido eslogan adquiere otra dimensión en esta época pendiente de bautismo —¿trumpozono?— pero para la que ya vamos teniendo un uniforme, como en los años 20 del siglo XX lo fueron el bob y la falda corta de las flapper.

Así que tenemos el tanga piloso de Kim y, según avanzan los observadores del asunto, la estética old money o lujo tranquilo, ropa que parece normal pero confeccionada con alpacas y vicuñas que ocultan etiquetas de cientos de euros y cuya versión asequible ya está colgada en las tiendas para todas. El invierno se presenta, pues, holgado y en tonos beige y avellana para respirar un poco de las estridencias del telediario, igual que cuando la crisis económica aprieta suben las ventas de carmín. 

Siempre hay un refugio en la apariencia. Para quienes vivimos angustiadas con el fuego a discreción de Trump y pendientes del famoso Y por mi vinieron que no escribió Bertolt Brecht es un consuelo ver que el mundo habla mucho del chándal de Maduro, que firma la marca usamericana Nike, que enseguida olió que en la foto del secuestrado había tela: «Hazte con la equipación que lo aguanta todo. Cuando sea. Donde sea». Lo dicho. Muy entretenido todo.