«Fairytale of New York» (Cuento de Hadas de New York) es una canción escrita por Jem Finer y Shane MacGowan y grabada por el grupo angloirlandés The Pogues, con la participación de Kirsty MacColl. La canción es una balada de estilo folk que narra las ensoñaciones de Nochebuena de un inmigrante irlandés sobre las fiestas pasadas mientras duerme la borrachera en una comisaría en Nueva York.
A diferencia de las clásicas canciones de paz, amor y esperanza que se lanzan a menudo en las fechas navideñas, Fairytale of New York es la historia de una pareja disfuncional que discute en las calles de Manhattan bajo una intensa nevada en la noche de un 25 de diciembre. «Me prometiste Broadway», le recrimina ella, luego le insulta y le dice: «Feliz Navidad, Dios quiera que sea la última». Él intenta tranquilizarla recordándole los buenos tiempos pasados, cuando se besaban en un rincón de un bar, pero de nada vale, son sueños no cumplidos.
A pesar de su tono melancólico, la canción se ha convertido en un clásico navideño, apreciado por su honestidad, porque en esas fiestas se experimenta tanto la alegría como la tristeza; es la canción navideña más reproducida en el Reino Unido en el siglo XXI. Recientemente ha sido grabada por Iván Ferreiro, Guadi Galego y sus colegas músicos bajo el título Cuento de hadas en Madrid.
Siempre me ha gustado la canción y si se acercan a cualquier plataforma de vídeos verán a la gente cantándola en las calles de Dublín con Glen Harland o Imelda May. La llamada «canción de Navidad de los perdedores» fue interpretada en el funeral de Shane MacGowan, fallecido en el 2023, en una emocionante despedida a la que asistió, entre otros, el presidente irlandés Michael D. Higgins.
He recordado la canción al ver lo ocurrido con la lotería de Navidad en el pueblo de Villamanín, en el Alto Bernesga (León), en donde en unos pocos días han pasado de la alegría a la tristeza. Un error en la gestión de las participaciones por parte de un grupo de jóvenes del pueblo ha generado una batalla que ha arruinado los sueños de todo un pueblo.
Entre sospechas de «tongo» y acusaciones de estafadores, la fortuna se convirtió en pesadilla. Tal vez nadie acabe borracho en una celda en León, pero cuando pasen las fiestas añorarán las Navidades sin amistades rotas y querrán olvidar la suerte, o la desgracia, de que el primer premio llegara al pueblo: «Cuidado con lo que deseas porque puede llegar a cumplirse».
A pesar de todo lo ocurrido es bueno recordar el pueblo leonés por los magníficos paisajes de su entorno, por los bosques o la gastronomía, y no por un puñado de papeletas perdidas. Las cosas tardarán en volver a la normalidad, pero seguro que lo harán. Mientras tanto, hasta la canción de Navidad de los perdedores tiene palabras de consuelo.
Tengo una sensación (I've got a feeling), de que este año es para mí y para ti (This year's for me and you), entonces feliz Navidad (So happy Christmas), te quiero, mi amor (I love you baby). ¡Feliz año nuevo a los perdedores!