La noticia de que un popular bot conversacional de inteligencia artificial no furulaba el otro día, en la que el comunicador empleaba ese verbo, nos trajo a la memoria que hace ya doce años se habló aquí de la falta de un reconocimiento formal con su inclusión en los diccionarios de español. En algunos de los más modestos figura, pero no en los más consultados. Sí lo recoge el Diccionario de americanismos de la Asociación de Academias de la Lengua Española, aunque solo con la acepción de ‘pensar', con la que se utiliza en El Salvador. En España significa ‘funcionar', y es de uso coloquial. Se emplea sobre todo con el adverbio no para indicar que una máquina o un dispositivo no funciona: «Este cacharro no furula».
Hace ya años, alguna de las fuentes con las que se manifiesta la Academia Española anunció que había una propuesta para su incorporación al Diccionario de la lengua española. Pero hasta hoy. Quizá porque no aparece en sus extensos corpus, aunque sí tiene registro en el fichero del Diccionario histórico de la lengua española. La nota data de 1994 y dice: «furular: funcionar. En la expresión humorística “no furula”, cuando una máquina no funciona».
Este verbo se emplea en buena parte de España y en algunos países americanos. Y muchas veces con la forma furrular. Es la que utiliza el asturiano, donde existe la variante ferrular: El carru nun ferrula. En catalán es un castellanismo.
Los grandes diccionarios siguen despreciando furular, pero no le hace ascos el Diccionario dialectal peralêo, por el que nos enteramos de la existencia de esta habla de Peralea de la Mata, un municipio cacereño de apenas un millar y medio de habitantes. En esa obra aparece como furrulal y furulal (allí los verbos terminan en -al, -el o -il). Y allí se pone este ejemplo: «He llevao la becicleta ancá Andrés a ver si la arregla, que me s'ha eschangao y nô me furula».
Aquel a quien no le guste furular tiene, además de funcionar, las alternativas de carrular y rular, con asiento en el DLE, aunque creemos que menos usados. Y los argentinos, chilenos y uruguayos, funcar; y los venezolanos, fifar. Pero en Cuba tienen un verbo para no funcionar: encangrejarse.