El «non» en energía, sinónimo de atraso y ruina

Francisco Méndez DELEGADO DE CC.OO. EN EL SECTOR EÓLICO

OPINIÓN

ALBERTO LÓPEZ

30 oct 2025 . Actualizado a las 11:23 h.

En Galicia, tenemos un problema con la energía que consumimos: la estamos comprando mayoritariamente al exterior y no es mayoritariamente limpia. Nuestro balance energético más reciente lo deja claro, tenemos un 75 por ciento de dependencia energética del exterior y de combustibles fósiles.

Esto es debido a la insuficiente electrificación del transporte, los consumos industriales y los domésticos. Un reciente informe de Schneider Electric vuelca la idea de que una mayor electrificación y menor dependencia de energía importada reduciría en un 65 % el gasto energético para hogares y negocios.

Hace años que se conoce el camino que va desde el cambio del modelo energético hacia el cambio de modelo económico-industrial, y de ahí a una sociedad más acomodada. En Galicia tenemos capacidad para producir energía limpia, para almacenarla mediante bombeos hidráulicos y, si conseguimos incrementar la electrificación, nuestra actividad económica podrá ser mucho más rentable, limpia y eficiente.

Es una obviedad que la posibilidad de ofrecer a inversores industriales energía limpia es un factor que puede atraer de inversiones de primer nivel. Lo es también que nuestras fuentes de energía autóctonas (el viento, el agua) nos pueden ofrecer esa posibilidad. Tenemos una ventaja competitiva única, pero, por algún extraño motivo, determinadas organizaciones han decidido poner en peligro nuestro futuro. Quién sabe, si estuviesen ellos gobernando posiblemente saltarían del «non» al «toda la (electricidad) posible».

Esta visión de una Galicia electrificada con suministro barato de energía limpia es posible: tenemos los recursos y el conocimiento, solo nos falta que parte de nuestra clase política y de nuestra sociedad sean capaces de entenderlo y de ser responsables, dejando de sabotear nuestro futuro por meras ansias de poder.