Alejar el deporte y la política

César Rodríguez Pérez
César Rodríguez JUEGO DE TRONOS

OPINIÓN

El histórico gesto del «black power» en los Juegos Olímpicos de México 1968
El histórico gesto del «black power» en los Juegos Olímpicos de México 1968

05 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Los genocidios deben de tener consecuencias. Las masacres en Gaza no pueden salirle gratis a Netanyahu y a sus partidarios. Descartada cualquier tipo de intervención una vez que la piel naranja de Trump volvió a la Casa Blanca, solo queda el rechazo de la opinión pública.

Esa batalla la están perdiendo los israelíes. Por goleada. Se ve en los platós, en las redes, hasta en los bares. La tibieza se evapora. La equidistancia se desmorona. Llamamos a las cosas por su nombre. Ya no nos asusta que nos tilden de antisemitas por criticar las barrabasadas de Tel Aviv.

Ese cambio se extiende por la sociedad civil, ¿también en el deporte? Ay, el deporte.

Lo ocurrido en la Vuelta a España ha sido un aldabonazo. La etapa de Bilbao no llegó a la meta por las protestas propalestinas. Rechazan la participación propagandista de un equipo israelí. Las acciones no pararán. Tampoco el debate sobre las palabras del ciclista Carlos Verona. Su «hay que mantener el deporte alejado de la política» se convirtió en tendencia, con opiniones a favor y, sobre todo, en contra, que yo comparto. 

¿Puede ser el deporte un compartimento estanco? No. Recuerden el gesto del black power de los Juegos Olímpicos de México 1968. O la gesta de Jesse Owens en Berlín 1936. Y el boicot a Sudáfrica por el apartheid. ¿Podrían repetirse hoy? Lo dudo. Ni los dirigentes ni los deportistas parecen tener la misma altura de miras. Solo importa el negocio.